Guía a la elección de los electrodomésticos encastre
Lavavajillas - Cómo utilizar
1. Consejos útiles para el ahorro
En caso de que desee lavar a plena carga, vaya colocando la vajilla en la máquina inmediatamente después de cada comida, realizando si fuera necesario el programa de “prelavado en frío” para ablandar la suciedad y eliminar los residuos más grasientos entre una carga y otra, a la espera de realizar el programa de lavado completo.
En caso de suciedad poco consistente o de bandejas no muy cargadas, seleccione un “programa de ahorro” siguiendo las instrucciones indicadas en la lista de programas.
2. Consejos para conseguir los mejores resultados de lavado
- Colocar la vajilla con la apertura hacia abajo.
- Si es posible, evitar que las piezas estén en contacto entre sí.
- Antes de colocar la vajilla en la máquina, quitar los residuos de comida (pequeños huesos, espinas, restos de carne o verduras, residuos de café, piel de fruta, ceniza de cigarrillo, etc.), que podría atascar la descarga y los rociadores de los brazos de lavado.
- Tras colocar la vajilla, comprobar si los brazos de lavado pueden girar libremente.
- Ollas y otras vajillas que presenten residuos de comida muy difíciles o quemados, deberán ponerse en remojo con agua y detergente para lavavajillas
3. Modalidades de lavado
En cada caso, hay que tener en cuenta que no todos lo materiales soportan el lavado de la misma forma. En particular, recordamos que:
- la madera: no es aconsejado su lavado en lavavajillas, con el fin de evitar grietas o fisuras. Los mangos encolados podrían despegarse con altas temperaturas del agua.
- el plástico: comprobar que en la vajilla esté indicada la posibilidad de lavado en lavavajillas.
La plata: no debe entrar en contacto con otros metales y hay que quitar previamente todos los residuos de comida, sobre todo los ácidos, que podrían oxidar la plata.
- el cristal: la temperatura de lavado no debe superar los 40°C/45°C.
- el vidrio: el abrillantador contribuye a hacerlo más brillante.
- la porcelana: es conveniente elegir un programa delicado y excluir si es posible la fase de secado, puesto que las altas temperaturas de lavado y secado podrían desteñir los colores.
4. La sal
La sal se utiliza para suavizar el agua de lavado y para depurarla de las sales minerales, evitando la formación de cal, que se depositaría en la vajilla, manchándola.
La masa filtrante de la instalación de depuración, debe reactivarse con sal de regeneración para descalcificadores de lavavajillas.
Otros tipos de sal contienen importantes porcentajes de sustancias insolubles, que con el tiempo podrían volver ineficaz la instalación de descalcificación.
Los descalcificadores pueden ajustarse según la dureza del agua mediante 8 niveles de ajuste.